"La idea de dos sedes para Las Edades del Hombre, no es muy viable; de todo se aprende"

lunes, 12 de diciembre de 2011 0:25 By Territorios y Tesoros , In


Lleva tres meses al frente de la Fundación que organiza la exposición de arte con más éxito de la comunidad. La última, 'Passio', se clausura mañana con más de 400.000 visitantes registrados. Gonzalo Jiménez, el nuevo secretario de Las Edades, habla de éxito para una edición, la primera, que se celebra en localidades pequeñas. Las cifras han hablado una vez más para Las Edades, esta vez convencido de que tanto Medina como Rioseco podrían haber funcionado sin necesidad de compartir sede.

El comisario de 'Passio' dice que para él la exposición ha sido un éxito. ¿Y para la Fundación?.

Cuando se comienza un nuevo ciclo con dos sedes en poblaciones menores siempre hay riesgo y temor de que las cosas no vayan como en otras, pero esta vez se han superado con creces las expectativas. Vamos a tener probablemente incluso más visitantes que en Soria, con unos 450.000 o 460.000 visitantes, una cifra que hay que tener en consideración porque la exposición se ha celebrado en poblaciones, llamémoslas, menores.
 
¿Dónde está el secreto para que el ciclo siga atrayendo visitantes?

Hay varias para que la calidad y el modo expositivo sean un éxito, pero lo que la hace diferente del resto de exposiciones a las que estamos habituados es el relato, ser capaces de narrar un mensaje a través de las imágenes, en este caso en torno a la Pasión. Es lo que hace hablar a las obras de arte.

Rioseco ha obtenido a lo largo de la muestra más visitantes que Medina del Campo, ¿el arte histórico sigue calando más que el contemporáneo?

No, es más que nada debido a una cuestión de ubicación en la sede. En Rioseco está bien centralizada y es un pueblo más pequeño y tiene todo más cerca, mientras que en Medina del Campo está lejos del núcleo urbano. Y luego, esta misma repercusión redunda en el impulso económico y social, en las zonas que acoge Las Edades. El impacto económico en las Medinas ha sido increíble, pero en todo. Rioseco, por ejemplo, tiene ahora una notoriedad que antes no tenía.

Sin embargo, la hostelería y el comercio de Medina del Campo dicen que apenas han notado un incremento económico.

No me lo creo, porque han tenido mucha gente a comer y en general por la localidad. Es cierto que no ha tenido el impacto que en Rioseco, porque la iglesia no estaba en el centro y en Rioseco la gente comía y se quedaba. Puede haber sido un problema de ubicación, esa es la cuestión. Pero no me creo que no hayan notado la exposición.

¿La experiencia les dice ahora que simultanear dos sedes puede ser una opción para el ciclo?.

Simultanear dos sedes creo que no es muy viable, aunque habría que ver casos concretos. En este caso, creo que eran dos núcleos que podrían haber funcionado individualmente. Sí es cierto que hemos iniciado un ciclo para que las exposiciones promocionen la zona, pero en dos ciudades menores es un problema y de todo se aprende.

¿Cree que ha sido un error la sede en las dos Medinas?.

No es un error porque más de 400.000 visitantes no significa que eso sea un error, pero hay que generar esa zona de influencia más próxima a una sede y no a 60 kilómetros, aunque el resultado en esta ocasión ha sido muy bueno.

Ha sido la primera exposición en la que se ha cobrado una entrada. ¿Han logrado cubrir el coste de su organización?.

No, ni mucho menos. Los gastos de una exposición como esta son muy elevados, es muy costosa. Hemos tenido más de 400.000 visitantes, pero muchos van en grupo, otros por instituciones que no pagan… hay mucha gente que al final no paga la entrada. No podría decir lo que hemos obtenido, pero no creo que hayamos llegado en euros a la mitad de visitantes. Como mucho, que hayamos cubierto el 15% del coste.

¿Seguirán utilizando esta fórmula para financiar futuras muestras?.

No lo hemos valorado. Siempre es un dinero más que entra, y aunque no ha logrado las expectativas, no deja de ser un ingreso. Los precios que se han puesto además son muy asequibles. Digamos que lo que se pueda recaudar así se recauda, y lo que no, buscaremos otras vías.

¿Cuántos pueblos quieren ahora una exposición de Las Edades?.

Muchos, hay muchos, pero cuando comienzan a saber que las cosas no son baratas y que dura cinco o seis meses se lo piensan. El haber abierto esta vía de poblaciones más pequeñas ha despertado el interés en muchas otras de Castilla y León.

¿Siguen valorando este tipo de propuestas?.

La Fundación en este momento tiene algunas fijas que han sido propuestas por la Junta: Oña, Arévalo y Aranda. El resto ya se verá. No es fácil abordar sin un apoyo económico que tampoco dan otros sectores como la restauración.

En 2013 se cumplirán 25 años de la primera exposición de Las Edades, ¿habrá algún acto conmemorativo?.

La Fundación ha tenido una historia un tanto difícil, porque los proyectos que desarrolla son caros y nos hacen centrarnos en proyectos inmediatos, y no en aniversarios. No obstante, todos los años realizamos un Congreso y se puede abordar ahí.

¿Está todo inventado en este ciclo de exposiciones o aún tienen capacidad para sorprender?.

No es problema de inventar, sino de relatar. El gran acierto del padre Velicia fue ver cómo las obras de arte podían hablar por sí mismas. Podemos introducir arte contemporáneo, nuevas tecnologías y hasta luces, pero la clave no está ahí. La clave está en el relato, la dignidad, cómo se cuentan las cosas, pero sobre todo, en el relato. El gran acierto de Las Edades es que sabe contar, la capacidad de contar que tiene.

¿Por qué se va a caracterizar la etapa de Gonzalo Jiménez al frente de la Fundación?.

Intentaré hacerlo lo mejor posible. La Fundación tiene sus dificultades, como todas, y ojalá yo sea capaz de dar solidez al proyecto. La Junta de Castilla y León se implica de forma lógica porque ella encarga los proyectos, pero después tenemos que ser conscientes de que hacemos una promoción cultural de primer orden, pero también económica, porque existe una marca, que es Edades del Hombre, que dignifica a quien está al lado y se debe poner en valor. No hay un proyecto cultural en la comunidad con más prestigio y que sea más rentable.        
  

El cardenal Amigo recorre "Passio" emocionado en su localidad natal: Medina de Rioseco.

domingo, 11 de diciembre de 2011 21:14 By Territorios y Tesoros , In


En su tierra, en la localidad que le meció, en su preciada iglesia de Santiago de los Caballeros. Aquí, en Rioseco, fue donde ayer el cardenal riosecano y arzobispo emérito de Sevilla, Carlos Amigo, pudo disfrutar de la última exposición con el marchamo de Las Edades del Hombre, la que narra la Pasión de Cristo con una serie de obras «llenas de vida» que le llegaron, incluso, a emocionar. «La he visto con el corazón más que con los ojos», confesó el cardenal tras una visita en la que estuvo acompañado por el alcalde de Rioseco, Artemio Domínguez; el comisario de la muestra, Óscar Robledo; y su secretario, Pablo Noguera. 

Aunque desde que abriera al público el pasado 3 de mayo han sido numerosas las ocasiones en las que programó sin éxito su visita a 'Passio', finalmente fue ayer, víspera de la clausura, cuando el cardenal riosecano pudo conocer una muestra, que, confesó, nunca pudo pensar que llegaría a su municipio. ¿El resultado? «Da pena que se clausure una exposición así, porque está llena de vida y esto no muere», dijo tras contemplarla con detenimiento, y añadió: «Hay que felicitar a la Fundación porque han hecho sentir a los pueblos de Castilla y León el orgullo de ser custodios de obras tan admirables».  

El arzobispo emérito de Sevilla pudo así apreciar obras «llenas del amor de todos aquellos que buscaron los mejores artistas para que las hicieran lo que más querían valorar en sus pueblos», por lo que recordó que el ciclo que la Fundación Las Edades del Hombre puso en marcha hace 23 años no es «una simple exposición», sino que se trata de «un encuentro con el alma de Castilla y León y con los hombres y mujeres que vienen a ver su Cristo, sus vírgenes, sus Pasos». 

Emocionado confeso, especialmente tras pasar por la capilla que custodia al Cristo Yacente de Gregorio Fernández «que te sobrecoge todo», el cardenal quiso tener palabras de agradecimiento para el alcalde de Medina de Rioseco, Artemio Domínguez, quien, recordó, «insistió tanto para que Las Edades vinieran a las dos Medinas». Localidades que, tal y como precisó, tienen en sí mismas «un auténtico museo» pero que en el caso de la Ciudad de los Almirantes le ofrece una «alegría muy grande» por poder presumir de su pueblo en tantos sitios. «Y si uno me dice que ha visto el 'ceomico' y le ha gustado me llena de alegría, porque es mi Paso», añadió.  

El cardenal participó hoy, a las 10:30 horas, en la misa que retransmite en directo la 2 de TVE y que ha sido oficiada en la iglesia de Santa María. Se trata de un acontecimiento que coincide, casualmente, con la clausura de la exposición 'Passio' de Las Edades del Hombre, que hoy será el último día que permanecerá abierta para el público. Y lo hará con un balance «muy positivo» para el comisario de la muestra, el sacerdote abulense Óscar Robledo, quien recordó que la exposición arrancó con el buen tiempo ya encima, pero que después se pudo prorrogar hasta superar los 400.000 visitantes. «Una cifra que ha superado con creces las expectativas del comisario», destacó. 

Las más de 150 piezas que forman parte de esta muestra que se ha podido ver en Medina de Rioseco y en Medina del Campo regresarán esta semana a sus lugares de origen, «lo antes posible», puntualizó el comisario, pues recordó que se trata de obras de arte que están fuera de su lugar habitual y tienen un seguro, «y cada día que pasa hay que pagarlo», añadió.  

La clausura de esta exposición, que ha generado una importante actividad económica en Medina de Rioseco, deja entre sus más de 5.000 habitantes un doble sentimiento. «Pena, porque la exposición se termina, y satisfacción, porque ha sido un éxito», destacó el regidor, Artemio Domínguez. Para el alcalde, además, queda la esperanza de que los visitantes, en gran parte, «no han podido ver todo lo que querían en un día, así que probablemente volverán para poder ver todo lo que tiene la Ciudad de los Almirantes».

A unas horas de su clausura.....recordamos cómo empezó "Passio".

20:01 By Territorios y Tesoros , In

Último concierto del ciclo "Las Edades del Hombre 2011": Diciembre.

19:51 By Territorios y Tesoros , In

















  • 15 de diciembre de 2011, a las 20 horas
    DÚO SANTOR-GILORT: FRANCISCO JOSÉ GIL ORTIZ (CLARINETE) Y GEORGINA SÁNCHEZ TORRES (VIOLONCHELO) Auditorio Municipal. Medina del Campo (Valladolid)
    Programa
 
  • 16 de diciembre de 2011, a las 20 horas
    DÚO SANTOR-GILORT: FRANCISCO JOSÉ GIL ORTIZ (CLARINETE) Y GEORGINA SÁNCHEZ TORRES (VIOLONCHELO) Centro Cultural Caja España-Caja Duero. Plaza Santo Domingo. Medina de Rioseco (Valladolid)
    Programa

Documentos digitales de "Passio": Practicarte.

17:41 By Territorios y Tesoros , In




Dos documentos digitales formados con contenidos de la web de "Practicarte" que pueden ser un buen recuerdo de las exposiciones de las Edades del Hombre 2011:

"Practicarte" en la exposición de Passio de Medina del Campo.

"Practicarte" en la exposición de Passio de Medina de Rioseco.

Las "Edades del Hombre 2011" en Medina de Rioseco según Jose María Arévalo.

17:10 By Territorios y Tesoros , In


De la edición que hoy cierra, repartida entre Medina de Rioseco y Medina del Campo, de las Edades del Hombre de 2011, ha sido para mí todo un descubrimiento la visita a la primera de ellas, en la riosecana Iglesia de Santiago de los Caballeros. Espero, mientras escribo estas líneas, visitar la de Santiago el Real de Medina del Campo los próximos días, ya les comentaré. Pocas Edades me he perdido, y sin embargo ésta de Rioseco, con su más reducida de lo habitual dimensión, y precisamente por ello, me ha impresionado especialmente. 

Casi todas las visitas a los museos de alguna entidad dejan la misma sensación de no haberlos podido disfrutar lo suficiente por falta de tiempo. Más de dos horas de visita saturan a cualquiera, por muy extraordinarias que sean las obras expuestas. Así que esta de Rioseco, que se ve pausadamente en poco más de una hora, aun deteniéndote en cada una de las maravillas que ofrece hasta contemplarlas todas a tu gusto, me ha dejado la impresión de plenitud del manjar debidamente saboreado.  

Antaño solo podía verse el interior de la Iglesia de Santiago de los Caballeros el Jueves Santo, cuando salía de ella la impresionante procesión del Mandato. Nunca olvidaré aquellos atardeceres violáceos, esperando delante del imponente templo la salida de los cofrades, que asombrosamente ocupaban un interior propio de un prado, con suelo de tierra y césped en el que parecía hubieran pastado las ovejas. Como, por aquellas fechas también, el claustro del Monasterio de Valbuena, hoy sede de las Edades, en el que sí recuerdo haber visto las ovejas pastando, incluso a punto de entrar en la sala con frescos románicos que da al claustro. Los acuarelistas nos quejamos de las restauraciones, que rompen el romanticismo de los monumentos ruinosos, pero qué hubiera quedado de ambos, de no haberse intervenido oportunamente. Gran acierto el de las Edades del hombre, rescatando tantas obras de arte sacro, “componente esencial de la riqueza patrimonial de la comunidad”, como destacó en la inauguración el director de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, Enrique Sáiz, pues casi un 80% de la misma tiene origen en la religión y el culto. “Las Edades se han convertido –dijo- en «marca identitaria de nuestra comunidad. No hay ningún proyecto cultural que haya sido visitado por diez millones de personas en sus sucesivas ediciones».

Nunca tuve ocasión de entrar y contemplar las suntuosas bóvedas de la iglesia, esos arcos apuntados que sostienen las cúpulas barrocas realizadas por Felipe Berrojo a partir de 1672. Y el retablo mayor, de cinco calles, diseñado por Joaquín de Churriguera, con esculturas del riosecano Tomás de la Sierra, en la más pura tradición de la escuela castellana. Se ve desde la entrada, no queda oculta, por las mamparas que organizan la exposición, más que su parte inferior. Y así, asombrados por el conjunto, empezamos la visita a las 56 obras sobre la Pasión de Cristo, presentadas desde la perspectiva cronológica.

El acceso a la exposición está cortado por la primera obra, de notables proporciones, “La Sagrada Cena” de Venancio Blanco, del 2001. Es impresionante el conjunto de esculturas en bronce fundido a la cera perdida, pero sobre todo la expresividad de cada una, a pesar de la abstracción con que están realizadas. En las Edades anteriores me había parecido un tanto postiza la inclusión de obras contemporáneas entre tantas que ya son Historia, pero ya de entrada esta de Venancio Blanco me hace cambiar de opinión, vale la pena incluso que abra la exposición. Pero es que a continuación vuelven los autores modernos, Vela Zanetti, Victorio Macho, y varios más que ahora comento, y sé que en Medina del Campo también están incluidas importantes obras de nuestra historia próxima, sobre todo un Castilviejo que estoy deseando contemplar. Quizá sean, pues, estas Edades las que más obra contemporánea han ofrecido.

Otra Última Cena, la pintada por José Vela Zanetti en 1973, me deja de nuevo con la boca abierta. Como hicieran Fernando Gallego y muchos de nuestros primitivos castellanos, Vela Zanetti toma los personajes de los apóstoles, incluso el de Jesús, de modelos campesinos de nuestra tierra, con esa especial fuerza con que pintaba el gran muralista los rostros y las manos curtidos de los labradores castellanos. No sabía yo de la existencia de este óleo en la iglesia de San Juan el Real de Oviedo, me alegro mucho de que la hayan traído. 

De mi paisano Ricardo Flecha no tenía muy buen concepto, por el Resucitado suyo, un “musculitos” como se lleva últimamente, que se procesiona aquí, en lugar de la magnífica talla del XVII que sigue en la vallisoletana iglesia de Santiago. Sin embargo el escultor zamorano tiene en estas Edades dos obras espléndidas, sumamente expresivas, un Ecce Homo de 1990 en madera policromada y hierro, y una Piedad del mismo año en madera solo pero recubierta con resinas de poliéster y que, usando óxidos metálicos, genera una pieza con un elevado dramatismo. Las dos esculturas transmiten movimiento y una enorme angustia. Muy plásticas y conseguidas, me he reconciliado con Flecha Barrio, y entiendo ahora el éxito que está teniendo en toda nuestra región.

Por el contrario me gustan mucho más otras obras de Antonio Pedrero, el gran pintor, también zamorano, discípulo de Castilviejo, que ésta de la Verónica y Santa Faz, que se dice de un Vía Crucis del Arte Zamorano de 1991. Representa a la Verónica como una mujer de la comarca del Aliste, pero no tiene la fuerza que, como en Vela Zanetti y desde luego Castilviejo, caracterizan a los personajes de Pedrero. 

Extraordinario, como no podía ser menos, el Cristo de Los Corrales de Buelna que Victorio Macho tallara en 1926-1927, un crucificado de bronce patinado, que de alguna manera nos recuerda el hieratismo de los cristos románicos y tantos góticos, muy en el estilo del gran escultor del Cristo del Otero palentino.  

Ya que hemos empezado por los autores contemporáneos, vayamos hacia atrás, al próximo XIX, del que hay dos obras verdaderamente extraordinarias ambas de la tan brillante corriente historicista de la época. La primera que se presenta es “Llegada al Calvario”, un gouache en grisalla sobre papel que José Echenagusía Errazquín ("Echena") pintara hacia 1884, y que viene de la Colección del Santander, con magníficos efectos de luz y estupendo dibujo. “La Deposición de Cristo”, de Vidal González Arenal, de 1895, de gran formato, también destaca por el uso de la luz, que recuerda a los tenebristas, muy apropiado para reflejar la colocación del yacente en el sepulcro. 

El siglo XVII es, como era de esperar, el más y mejor representado en la exposición, con obras de los grandes maestros, algunas muy desconocidas, y otras, como la Oración del Huerto de Andrés Solanes (1628), antaño atribuida a Gregorio Fernández, que procesiona en Valladolid, y puede verse todos los días en la Iglesia de la Vera Cruz.  

De “la gubia del Barroco”, Gregorio Fernández, encontramos nada menos que tres obras, y muy representativas: el Cristo Crucificado (1620 – 1625) que atesora la vallisoletana Iglesia del Carmen de Extramuros -además de una maravillosa Inmaculada suya también-, un prodigio de naturalidad y serenidad; la famosa Piedad que participó en el via Crucis de la Jornada Mundial de la Juventud, y que estaba hasta hace poco en la Iglesia parroquial de San Martín, desde la que se procesionaba la noche del Jueves Santo y por supuesto en la General del Viernes. La tercera obra de Gregorio Fernández, la joya de la exposición, que se presenta en una sala para ella, es un Yacente que no concocíamos, el de 1627 del Convento de Santa Clara en Medina de Pomar, de Burgos. Algo más abigarrado que el del Museo de San Gregorio vallisoletano, con el pelo más ensortijado, pero no tanto como el madrileño del Pardo. Y como todos, una representación inaudita, tan próxima a la realidad que pone los pelos de punta. También Francisco Fermín, el fiel discípulo de Gregorio Fernández, esculpía unos yacentes más barrocos, en el sentido no histórico, como el de Zamora, que otros, más sencillos, como el del vallisoletano convento de Santa Ana, ambos atribuidos hasta hace poco al gran maestro. 

También encontramos una espléndida Dolorosa de Pedro de Mena (realizada entre 1679-1685), parecida a la del museo de San Gregorio y alguna otra más que hemos visto, ésta del museo de la catedral de Zamora. Y un Ecce Homo del gran escultor barroco, tan próximo a lo real igualmente, que parecen rostros vivos.  

Y otras muchas piezas del Barroco, el Cristo con la cruz a cuestas de Luis de Morales, traído de la Catedral de Salamanca; “El Prendimiento”, de autor anónimo relacionado con la Escuela de Utrech, que habitualmente podemos ver en San Felipe Neri, en Valladolid; un óleo de Pilato mostrando a Cristo al pueblo judío, de Andrea Vaccaro (1660) que posee el Monasterio de la Encarnación de Peñaranda de Bracamonte; una talla del “atado a la columna” de Sebastián Ducete (1611), de la Iglesia de San Gil, de Burgos; otro óleo de “La Última Cena” de Jacopo Chimenti da Empoli (1611) del vallisoletano Monasterio de las Descalzas Reales; etc. 

El patrimonio artístico de Castilla y León es famoso por sus tallas del Barroco, especialmente las que posee Valladolid en su Semana Santa y en su Museo Nacional de Escultura Policromada, pero del XIV al XVI tenemos yo creo que mucho más, y de tanta o mayor calidad, si cabe –que no cabe-, aunque más desperdigado. Han sido las Edades del Hombre ocasión única para descubrir tantas maravillas que nos legó el esplendor del reinado de los reyes Católicos, por ejemplo. También en Valladolid se recogen las principales obras del manierismo, ese movimiento trascendental en la Historia del Arte, al que hemos dedicado numerosos artículos en este blog, especialmente a Alonso Berruguete y Juan de Juni.

De Juan de Juni presenta la exposición, como obra central, el Cristo de la Expiación, de 1570, del convento de la Concepción del Carmen de Valladolid. Recuerdo haberlo visto alguna vez, pero tan mal iluminado, que no pude apreciarlo. Aunque de menor tamaño que el también de Juni que se recoge desde hace unos meses en el Museo de Arte Policromado de San Gregorio, y que siguen reclamando los mirobrigenses, pero tan impresionante como aquél, es este Crucificado vivo, que clama desgarradoramente al Padre, “Dios mío, por qué me has abandonado?”. Cristo de canon corto, en el que prima la expresividad sobre la anatomía, con un paño de pureza recogido en un nudo, más corto de lo habitual, que deja ver el cuerpo de anatomía potente, y una postura inestable del cuerpo, incrementada por la de la cabeza, que gira mirando hacia el cielo.

Otra impresionante obra, el Descendimiento del Señor, de Juan Picardo (1558-1560) traído del Museo de la Catedral de Valladolid, pero que pertenecía al retablo del Descendimiento de la capilla del regidor Alejo de Medina, de la iglesia de San Miguel de Medina del Campo. De 1520-1524, el “Llanto sobre Cristo muerto”, otra maravilla, un altorrelieve de Juan de Balmaseda, de la palentina Iglesia Santa Columba, en Villamediana (Palencia). Y de 1350-1370 un impresionante Crucificado, un Cristo gótico, de autor anónimo, que viene del vallisoletano Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas . Junto a él otro Cristo, este románico, de la segunda mitad del siglo XII, de esquemática anatomía, un Cristo sereno y triunfante, sobre cuatro clavos, con un paño de pureza que le cubre hasta las rodillas, procedente de Gema (Zamora).  

También gótica, una Piedad de Villanueva de Duero, realizada entre 1409 y 1416, por un taller germánico, de las llamadas “piedades horizontales”, por la posición de Cristo sobre las rodillas de la Madre; así como “dulces piedades”, por el tratamiento del rostro de la Virgen, más joven que el de su Hijo. 

Y bastantes piezas más, todas de lo más interesante, para no perderse esta exposición, que hay que completar con la visita a las llamadas “iglesias catedralicias” de Medina de Rioseco, que vigilan esbeltas la Tierra de Campos, San Francisco, Santa Cruz, Santa María, que con esta de Santiago constituyen verdaderas joyas patrimoniales. Sobre todo, en Santa María, junto a la nave donde se guardan y pueden ver todo el año los pasos “grandes” de la procesión del Vienes Santo, hay que detenerse en la capilla funeraria de los Benavente, la conocida como 'Capilla sixtina' riosecana, decorada con estuco policromado y dorado, otro tesoro de nuestro patrimonio.

Las dos Medinas despiden la exposición "Passio" de "Las Edades del Hombre 2011".

16:51 By Territorios y Tesoros , In ,

 
Tanto Medina del Campo como Medina de Rioseco (Valladolid) despedirán este fin de semana la exposición "Passio" de "Las Edades de Hombre", cuya sede han compartido desde el pasado mayo, como "una ventana abierta al futuro del sector turístico" de ambas localidades.

Según ha indicado el alcalde de Rioseco, Artemio Domínguez, la muestra de arte sacro "no sólo ha supuesto un éxito por sí misma, puesto que ha contado con piezas de gran calidad y belleza, sino que también ha dado a conocer el municipio entre los visitantes, que han quedado gratamente sorprendidos".

En este sentido, Domínguez ha recordado que esta localidad vallisoletana "está declarada Conjunto Histórico Artístico, ya que posee uno de los mayores legados patrimoniales de la provincia de Valladolid y el casco histórico, con la Rúa Mayor, constituye una de las joyas de la arquitectura urbana".

"El público que ha venido a ver la exposición se ha encontrado con un municipio que tiene iglesias catedralicias como la de Santa María, con la Capilla de los Benavente; la Iglesia de Santiago; la iglesia de Santa Cruz, que acoge el Museo de Semana Santa o la Iglesia de San Francisco, sede actual del Museo de San Francisco", ha explicado el regidor.

Además, los visitantes también han podido disfrutar de El Canal de Castilla, obra de ingeniería hidráulica del siglo XIX, que se puede recorrer en el barco turístico "Antonio de Ulloa" o la Fábrica de Harinas "San Antonio", "un rincón que ha gustado especialmente y que muchos han prometido volver a recorrer".

Aunque los primeros meses de apertura de la muestra no recibieron las visitas esperadas, la cifra ha ido aumentando de forma paulatina hasta superar los 400.000 visitantes entre las dos Medinas, sobre todo merced a las visitas concertadas de colegios y centros educativos.

Según ha calculado Artemio Domínguez "si Rioseco ha tenido más de 200.000 visitantes y ponemos unos 30 euros de media por persona, la repercusión económica de 'Passio' ha sido muy importante", aunque no se puede dar "una cifra exacta" porque aún "no se han analizado todos los datos".

Por tanto, en Rioseco la valoración "no puede ser más que muy positiva, gracias a la ayuda de todos los vecinos y de las instituciones, que se han coordinado a la perfección y supondrá un punto de partida para potenciar recursos turísticos como el Museo de San Francisco".

Como guinda al pastel que ha supuesto "Passio", el cardenal riosecano Carlos Amigo oficiará mañana una misa, que además será televisada para disfrute de todos los fieles.

También en Medina del Campo la exposición de "Las Edades del Hombre" ha supuesto "un antes y un después" desde el punto de vista turístico, ya que ha permitido que "una localidad que era una gran desconocida se haya abierto al público en todo su esplendor, con todos sus reclamos patrimoniales y artísticos".

Así lo ha indicado la alcaldesa de la localidad, Teresa López, quien "por poner un pero", ha citado "la ubicación" -en la Iglesia de Santiago El Real- "cuando tenía que haber sido La Colegiata la que albergase una exposición de esta importancia, ya que se halla en el centro histórico de la Villa y no en las afueras".

"Si la muestra se hubiera ubicado en La Colegiata los comerciantes hubieran obtenido una mayor repercusión y además los visitantes hubiesen disfrutado más del rico patrimonio histórico del centro, con el Palacio Real Testamentario o la Plaza Mayor", ha lamentado la regidora.

"Se ha hecho todo lo que se ha podido y, a toro pasado, todo es mejorable, pero esta muestra ha servido para aprender cómo organizar un evento y obtener información básica para poder desarrollar futuras acciones y obtener un mayor impacto, ya que éste se ha repartido por toda la provincia, no sólo en Medina", ha añadido.

En el municipio se está preparando un estudio específico para valorar toda la repercusión que ha tenido "Passio" en Medina del Campo, que se presentará en enero a través de mesas redondas en las que participarán empresarios, hosteleros y responsables de los recursos turísticos.

Por su parte, el comisario de la exposición, Óscar Robledo, se ha mostrado "muy satisfecho" con esta edición de "Las Edades del Hombre" ya que "se han cumplido las expectativas en cuanto al número de visitantes y en cuanto a las reacciones de los mismos".

En este sentido, Robledo ha destacado "la convivencia entre arte clásico y contemporáneo, que ha llamado la atención del público y que es un dato a tener en cuenta para futuras muestras, porque esa convivencia en favor del diálogo artístico y religioso ha sido muy elogiada".

Para él, ser comisario de "Passio" ha supuesto "todo un reto", ya que ha compaginado sus labores como delegado para el Patrimonio Cultural de la Diócesis de Ávila con el nuevo cargo, pero ese esfuerzo realizado ha supuesto "una gran recompensa personal", ya que ha podido "acercar el mensaje religioso al gran público a través del arte".

Robledo ha admitido que "repartir la sede entre dos localidades ha supuesto un doble esfuerzo en todos los sentidos, tanto personal como económicamente, pero para la provincia de Valladolid ha sido muy positivo, porque esto ha supuesto que los turistas conocieran otras localidades".