Eugenio García Zarza: Cobrar la entrada a Las Edades del Hombre 2011, craso y gravísimo error.

lunes, 21 de febrero de 2011 12:16 By Medinalogo ADTM , In ,



Reproducimos el artículo de opinión de D. Eugenio García Zarza, catedrático jubilado de Geografía Humana y del Turismo, Presidente del Centro de Iniciativas Turísticas de Salamanca y Vicepresidente de FECITCAL, sobre la intención, manifestada por la organización, de cobrar la entrada a las Edades del Hombre:

"Conozco las E. del H. desde los comienzos y las he seguido y estudiado con gran interés  por su importancia cultural, turística y política para la región, pero también como fenómeno socioreligioso de primera magnitud. Conocí y me precio, con orgullo, de haber sido amigo del P. Velicia, responsable de Pastoral de Valladolid, alma y vida de dicha muestra, mientras estuvo con nosotros. También a otro de los grandes impulsores en sus orígenes y primeras fases, Sebastián Battaner, entonces Director General de  Caja Duero y mecenas indiscutible. Ambos eran partidarios acérrimos de la gratuidad de la muestra, no para atraerse a la gente, pues esto a veces se vuelve en contra, al no valorarse lo que se regala, sino porque consideraban  que era una muestra del arte, creado para el pueblo, por lo que sería  absurdo cobrarle por ver lo que era suyo. Así opinaba también el escritor J. Jiménez Lozano, entusiasta de las E. del H. y de la forma como fueron realizadas. El éxito y la aceptación  popular, casi diez millones de visitantes en la primera etapa, pero también de la crítica, ratifican que los citados impulsores estaban en lo cierto. Esto hizo que se apuntaran también a la misma, los Obispos y el Gobierno regional de J. Mª Aznar.

El que esta muestra expositiva, tan importante, original, que ha marcado un antes y después en este tipo de exposiciones en España, ha tenido muchos seguidores e importantes repercusiones religiosas, culturales, turísticas, urbanísticas y políticas, no ha sido por casualidad, sino por la conjunción de causas que han hecho de las E. del H,. la muestra cultural más importante en España. Cualquiera de las primeras cuatro fases de ellas, particularmente la de Salamanca con 1,3 millones, ha superado con creces la mas importante exposición realizada jamás en España, con todas las bendiciones oficiales, culturales y  medios de comunicación, aspectos que no han sido muy pródigos en nuestro caso.

Desde mi punto de vista y ateniéndome a los aspectos culturales y turísticos, el éxito de las E. del H. se ha debido a Causas, unas  Generales y otras Particulares  de Castilla y León. Entre  las primeras están las que han dado impulso en España al  Turismo de Interior, Cultural y Urbano frente al de Sol y Playa. No olvidemos que  España, es, junto con Italia, el país con mayor riqueza histórico-monumental-artística. También sabemos, gracias a las E. del H.,que más del 50% de dicho patrimonio está en Castilla y León, pese a las pérdidas y expolios sufridos. De forma similar han influido las mejoras, de todo tipo, en esta tipología turística y el interés de la administración, empresarios y la población por la misma.

Más influyentes que éstas han sido las causas concernientes a Castilla y León y que dieron a las E. del H. su éxito, popularidad y aceptación. Ya he señalado la riqueza histórico-monumental-artística de Castilla y León. También fue muy importante, original e interesante, la genial idea del P. Velicia, de emplear el arte religioso y su principal marco, para llevar a cabo una catequesis religioso-cultural. Las imágenes religiosas recuperarían su secular mensaje a las gentes, en el marco más extraordinario creado a tal efecto, las Catedrales. Esta idea, tras algunos rechazos por falta de visión y considerarla costosa, contó con el entusiasmo, nuevas ideas y, sobre todo, apoyo económico del Director General de Caja Duero, Sebastián Battaner y de J. Jiménez Lozano. Esto animó a los Obispos y al  Gobierno Regional, de J. Mª Aznar, a prestarle el apoyo necesario para su realización. Por una vez nos olvidamos de nuestro individualismo y ser  descendientes de Viriato, Julián Sánchez El Charro y el Cura Empecinado y recordamos algo tan sencillo de que La unión hace la fuerza. No podemos olvidar al equipo de expertos que dieron a la genial idea del P. Velicia, una forma original, atrayente y afín a los objetivos de la muestra.

Las causas citadas fueron básicas para asegurar el éxito de las E. del H. pero no hubiera sido tan grande y, sobre todo, no sería esperada la nueva fase con expectación, después de haberse celebrado ya catorce, sin la aportación de otras  causas señaladas antes. Los  citados promotores, P. Velicia y S. Battaner, consideraron las E. del H. como una muestra del arte religioso realizado para el pueblo, por lo que eran una exposición popular. No parecía lógico y carecía de sentido cobrarle nada, ni siquiera simbólico, para visitar algo que se le decía era suyo. Así lo entendió la gente y, desde entonces, han valorado más el patrimonio.

El éxito en la afluencia de visitantes en las ediciones anteriores, casi diez millones, ratifican su interés y aceptación. También han tenido gran importancia las repercusiones de la muestra, no solo turístico en las ciudades sede, sino en la autoestima de  la población regional, y recuperación del papel de Castilla y León en la Historia de España, como lo ratifica la riqueza y abundancia de nuestro patrimonio, seña de nuestra identidad y mostrado generosamente a todo el que quiera verlo, sin necesidad de inmersión alguna.

Pese al tiempo transcurrido desde la última fase, sigue esperándose con expectación  la próxima, aunque  ya no se realicen en el marco incomparable de las Catedrales. Pero las Medinas vallisoletanas, como otros muchos núcleos históricos similares de la región, poseen iglesias y conventos con gran interés artístico-monumental, para que las imágenes que se expongan, el 90% nuevas, luzcan y den su mensaje religioso y cultural y se conviertan en un atractivo turístico para Medina del Campo y de Rioseco. De nuevo ejercerán su positiva influencia las causas citadas, particularmente, las de considerar la muestra como expresión popular y de ahí el carácter gratuito de la muestra. También se beneficiarán las   Medinas de las repercusiones positivas, cultural y turística, de la citada e interesante muestra.

Recuerden los que pongan en duda la eficacia de esta medida, que se han celebrado exposiciones como éstas en Oviedo, Zaragoza, Valencia, Orihuela y Murcia, cobraron en muchas de ellas, y, en gran parte por esto, no tuvieron, ni de cerca, el éxito que aquí ni continuidad. Cobrar ahora por ver ésta, escudándose en la crisis económica, es un craso y gravísimo error y tirarían por la borda los grandes beneficios religiosos, culturales, turísticos, urbanísticos y políticos conseguidos con ella. Que ahorren en otras partidas pero jamás en ésta. Así se cumpliría el proverbio popular  que sintetiza la filosofía de los que impulsaron tan genial idea y que dice así: Las grandes obras las sueñan los genios, las realizan los intrépidos, las disfruta la gente sencilla y las critican los inútiles crónicos."

0 comentarios:

Publicar un comentario